Ernest WitmerEran las 10:40 de la mañana del 6 de noviembre del 2012. Nada pudo haberme preparado para lo que pasaría ese día. Raquel y yo pocas veces había-mos hablado de cómo sería perdernos el uno al otro. Habíamos registrado un testamento oÿ cial en el bufeteGriffith en International Falls, Minnesota, varios años atrás. Ambos también habíamos hecho planes preliminares para nuestros funerales también, y ella había actualizado el suyo tan solo un año antes en el 2011. Pero para intentar imaginarnos cómo sería un escenario así... sencillamente no fue algo que quisiéramos hacer. Read More Read Less
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