¿Y si el problema no es que te falta algo - sino que no sabes lo que ya tienes?
Hay un tipo de creyente que conoce la Biblia, ha escuchado cientos de sermones, puede
explicar la justificación y la gracia - pero vive con la ansiedad del huérfano. Ora con
distancia. Se acerca a Dios esperando que el cetro se extienda. Siente que falta algo para
estar completo.
Este libro fue escrito para ese creyente. Para el que sabe, pero no habita.
Lo que ya es tuyo recorre ocho verdades que el creyente en Cristo ya posee - no como
promesas futuras, sino como herencia ejecutada:
- Ya eres hijo - adoptado por pacto eterno, no por mérito
- Ya tienes entrada al Padre - acceso permanente, no condicional
- Ya eres justo - vestido con la justicia de Cristo, no con la tuya
- Ya estás completo en Él - no falta ninguna capa de experiencia
- Ya tienes al Consolador dentro - no como visita, sino como morada
- Cristo ya fue dado - la paz y el gozo ya fueron provistos
- La resurrección debe manifestarse - no solo celebrarse
- La reconciliación fluye hacia afuera - desde lo que ya recibiste
A través de figuras como Mefibóset, Ester, el Éxodo y Jacob en Peniel, este libro abre las
Escrituras no como lección académica sino como ventana - para que el lector vea lo que
Cristo ya compró y lo comience a vivir.
No es un libro para aprender más. Es un libro para habitar lo que ya es tuyo.